El Antiguo Régimen: Un mundo rural y desigual
¿Te imaginas vivir en una época donde tu posición social dependía de dónde nacieras y no pudieras cambiarla? Así funcionaba Europa en el Antiguo Régimen, con cuatro características que lo definían por completo.
La economía de base agrícola era el corazón de todo. La mayoría de la población trabajaba el campo con técnicas rudimentarias que apenas daban para sobrevivir. Los rendimientos eran tan bajos que una mala cosecha significaba hambruna, enfermedades y disturbios sociales. Era como vivir siempre al borde del precipicio.
El sistema gremial controlaba la producción artesanal en las ciudades. Cada oficio tenía su gremio (tintoreros, herreros, panaderos...) que regulaba precios, calidad y acceso al trabajo. Aunque también surgían nuevas formas como el trabajo a domicilio y las manufacturas reales, especialmente en Francia con Colbert.
Dato curioso: Las crisis de subsistencia seguían siempre el mismo patrón: mala cosecha → escasez → subida de precios → acaparadores → hambre → enfermedades → violencia social.











