El Antiguo Régimen: Un mundo de desigualdades
Imagínate vivir en una sociedad donde tu posición social dependía únicamente de dónde nacieras, sin posibilidad de cambio. Así era el Antiguo Régimen, un sistema que dominó Europa durante los siglos XVI-XVIII.
La sociedad estamental dividía a las personas en tres grupos cerrados. El clero y la nobleza formaban los estamentos privilegiados: no pagaban impuestos, poseían la mayoría de las tierras y ocupaban los cargos más importantes del gobierno.
El Tercer Estado representaba el 95% de la población pero no tenía privilegios. Incluía desde la burguesía (comerciantes y banqueros) hasta los campesinos (85% de la población) y artesanos urbanos. Todos ellos pagaban impuestos y rentas, pero no controlaban la tierra ni podían acceder a cargos importantes.
Dato clave: Solo algunos burgueses muy ricos conseguían ascender a la nobleza, pero era extremadamente difícil cambiar de estamento.












































