La Crisis del Reinado de Carlos IV
Tu móvil se queda sin batería en el peor momento posible, ¿verdad? Pues algo parecido le pasó a la monarquía española a principios del siglo XIX. Carlos IV decidió apartar a los ministros ilustrados (que no lo hacían tan mal) y poner en su lugar a Manuel Godoy, su favorito personal.
Las cosas se complicaron cuando ejecutaron al rey francés Luis XVI. España declaró la guerra a Francia revolucionaria, pero perdió estrepitosamente y firmó la Paz de Basilea. A partir de ahí, España se convirtió básicamente en el "colega" de Napoleón, enfrentándose a Gran Bretaña y perdiendo en Trafalgar.
La monarquía estaba totalmente desprestigiada. La crisis financiera era brutal, Godoy intentaba solucionarla subiendo impuestos (como siempre), y tanto nobles como clero y campesinos estaban hasta el gorro. El Motín de Aranjuez fue la gota que colmó el vaso: Godoy cayó y Carlos IV tuvo que renunciar a favor de su hijo Fernando VII.
¡Ojo! El Tratado de Fontainebleau (1807) permitió la entrada de tropas francesas "para ocupar Portugal", pero Napoleón tenía otros planes...









































