Del Paleolítico a las Colonizaciones Mediterráneas
El Paleolítico representa los primeros pasos de la humanidad en la Península. Se divide en tres etapas clave: el inferior con el Homo antecessor y heidelbergensis; el medio dominado por los neandertales; y el superior con la llegada del Homo sapiens y sus increíbles pinturas rupestres.
La revolución del Neolítico transformó por completo el modo de vida: dejamos de ser nómadas para convertirnos en sedentarios gracias a la agricultura y la ganadería. Este cambio sentó las bases para las civilizaciones futuras.
💡 ¿Sabías que las pinturas rupestres cantábricas están consideradas entre las mejores del mundo? En ellas se representaban animales con un realismo sorprendente, utilizando los relieves naturales de las cuevas.
Durante el primer milenio a.C., la Península se convirtió en un crisol de culturas. Los pueblos prerromanos como los tartessos, íberos y celtas desarrollaron distintas formas de organización social y económica. Mientras, desde el Mediterráneo llegaron colonizadores con avances revolucionarios: los fenicios trajeron el hierro, el torno cerámico y el alfabeto; los griegos introdujeron el trazado urbano en cuadrícula; y los cartagineses establecieron importantes colonias comerciales.


































