El Reinado de Carlos IV y la Crisis del Antiguo Régimen
Cuando Carlos IV sube al trono en 1788, España se enfrenta a las consecuencias de la Revolución Francesa. La ejecución de Luis XVI aterroriza al rey, que decide aliarse con las potencias europeas contra Francia y perseguir a los ilustrados españoles.
Manuel Godoy se convierte en el hombre fuerte del reino, pero sus decisiones son desastrosas. La alianza con Francia lleva a España a perder la batalla de Trafalgar (1805), donde la armada española queda destruída. Mientras tanto, las desamortizaciones enfurecen al clero y la nobleza.
En 1808, el Tratado de Fontainebleau permite a las tropas napoleónicas entrar en España supuestamente para invadir Portugal. Sin embargo, Napoleón tiene otros planes: quedarse con España. El pueblo, harto de Godoy y la situación, estalla en el Motín de Aranjuez, que destrona a Carlos IV y lleva al poder a su hijo Fernando VII.
¡Dato clave! Las abdicaciones de Bayona dejaron España sin rey legítimo, creando un vacío de poder que cambiaría la historia del país.




































