Los antecedentes de la crisis
La cosa se puso seria cuando Carlos IV llegó al trono en 1788, justo cuando Francia se lanzaba a la revolución. Su ministro Manuel Godoy se convirtió en la figura clave del reinado y decidió aliarse con Francia firmando el Tratado de Fontainebleau en 1807.
Este tratado permitía que las tropas francesas entraran en España para invadir Portugal, pero pronto quedó claro que Napoleón nos había engañado. Lo que parecía una alianza se convirtió en una ocupación francesa de toda regla.
El Motín de Aranjuez del 19 de marzo de 1808 cambió todo: Carlos IV tuvo que abdicar en su hijo Fernando VII. Pero Napoleón tenía otros planes y en las Abdicaciones de Bayona forzó a padre e hijo a ceder sus derechos a su hermano José Bonaparte.
¡Ojo! El Estatuto de Bayona fue la primera carta que concedía algunos derechos más allá del absolutismo, aunque viniera impuesta por los franceses.








