El regreso del "Rey Deseado"
Cuando Fernando VII volvió a España en 1814, muchos esperaban que respetara la Constitución de 1812 que había luchado contra los franceses. Sin embargo, el rey tenía otros planes. Tras recibir el Manifiesto de los Persas, un documento de diputados conservadores, decidió anular completamente la obra de las Cortes de Cádiz.
La traición fue total: restauró el absolutismo, devolvió el poder a la Inquisición y persiguió brutalmente a los liberales que habían luchado por su regreso. Muchos tuvieron que huir a Francia o Inglaterra, mientras otros formaron sociedades secretas para conspirar desde la sombra.
Entre 1815 y 1820 se sucedieron varios pronunciamientos militares liberales que fracasaron. El primero fue el de Díaz Porlier en La Coruña (1815), que acabó fusilado. Mientras tanto, las colonias americanas se independizaban, privando a España de ingresos vitales tras la devastadora Guerra de Independencia.
¡Dato curioso! Los militares protagonizaron las revueltas porque la burguesía española era muy débil comparada con otros países europeos.



