El Antiguo Régimen: Un mundo de privilegios
¿Te imaginas vivir en una sociedad donde tu destino dependía únicamente de dónde nacieras? Así funcionaba el Antiguo Régimen, un sistema que dominó Europa desde el siglo XVI hasta que las revoluciones liberales lo derribaron.
Este sistema se basaba en la monarquía absoluta, donde el rey gobernaba por derecho divino. La sociedad estaba dividida en estamentos, y solo el Tercer Estado (que incluía a campesinos, artesanos y burgueses) pagaba impuestos. Mientras tanto, la nobleza y el clero disfrutaban de privilegios sin contribuir económicamente.
La economía era principalmente agraria, aunque comenzaban a aparecer las manufacturas en las ciudades. La burguesía, especialmente los comerciantes, empezó a buscar formas de escapar al control de los gremios mediante la faena a domicilio.
💡 Dato curioso: El comercio triangular conectaba África, América y Europa en una ruta que incluía el tráfico de esclavos y materias primas, generando enormes beneficios para los comerciantes europeos.




