Industria y comercio en transformación
La industria era el sector más débil de la economía. Sin mecanización, usando energías tradicionales y con poca división del trabajo, la productividad era bajísima.
En las ciudades funcionaban los gremios, que controlaban la producción artesanal e impedían cualquier competencia. Pero en el siglo XVIII aparecieron nuevos sistemas como la industria doméstica, donde los comerciantes daban materias primas a artesanos que trabajaban desde casa.
El comercio: motor del cambio
El gran comercio internacional fue el sector más dinámico de la Edad Moderna. La expansión colonial de España, Portugal, Inglaterra, Francia y Provincias Unidas creó enormes imperios comerciales.
💡 Clave del éxito: Las grandes compañías de Indias monopolizaban el comercio con las colonias, intercambiando productos europeos por metales preciosos.
Durante el siglo XVIII, las compañías británicas dominaron el mercado mundial gracias a las políticas de libre comercio del gobierno inglés. Mientras tanto, el comercio interior se organizaba en ferias anuales y mercados semanales de tradición medieval.