Los orígenes de la Revolución Industrial
La Revolución Industrial no apareció de la nada - necesitó que ocurrieran antes dos revoluciones que la hicieran posible. Imagínate: en solo dos siglos, la humanidad pasó de una sociedad rural y atrasada a una economía industrial y urbana.
La revolución demográfica fue clave porque la población creció muchísimo. ¿Por qué? La mortalidad bajó mientras la natalidad se mantuvo alta gracias a mejor alimentación, avances en higiene y sanidad (como la vacuna contra la viruela de Jenner), y el fin de las terribles epidemias de peste bubónica.
Con más gente viva, aumentó la demanda de productos y había más mano de obra para las fábricas. Al mismo tiempo, la revolución agrícola mejoró las técnicas de cultivo (como el sistema Norfolk), apareció el arado de hierro y nuevas máquinas agrícolas.
¡Dato curioso! Los burgueses empezaron a comprar tierras e invertir en novedades, desarrollando una mentalidad capitalista que cambiaría la economía mundial.






