Los orígenes de la Revolución Industrial
La Revolución Industrial fue mucho más que máquinas nuevas: fue un cambio total del modo de vida. Reino Unido pasó de ser un país agrícola a convertirse en la primera potencia industrial del mundo en apenas unas décadas.
Todo empezó con la revolución agraria. Los británicos inventaron el sistema de Norfolk, que eliminó el barbecho y introdujo cultivos como forraje para el ganado. Más ganado significaba más estiércol, mejor fertilización de la tierra y, por tanto, más comida para una población en crecimiento.
Pero aquí viene lo interesante: las leyes de cercamiento (Enclosure Acts de 1845) cambiaron todo. Los terrenos comunales se convirtieron en propiedades privadas obligatoriamente cerradas. Los campesinos pobres no pudieron permitirse cercar sus tierras, las vendieron a aristócratas y burgueses, y acabaron emigrando a las ciudades buscando trabajo en las nuevas fábricas.
¿Sabías que...? La patata y el maíz llegaron a Europa desde América y ayudaron a alimentar a la creciente población europea durante esta época.








































