Las Causas: El Cóctel Explosivo que Desató la Revolución
Imagínate vivir en un país donde solo tú pagas impuestos mientras los ricos no pagan nada. Eso era Francia antes de 1789. La sociedad estaba dividida en tres estamentos: el clero (1%), la nobleza (2%) y el tercer estado (97% de la población). ¿Adivina quién pagaba todos los impuestos? Exacto, el 97% que menos tenía.
La crisis económica empeoró todo. Francia estaba arruinada por guerras caras y los lujos de Versalles, mientras las malas cosechas provocaron hambre generalizada. El precio del pan se disparó y la gente literalmente se moría de hambre en las calles.
Las ideas ilustradas de libertad, igualdad y separación de poderes circulaban como fuego entre la burguesía educada. Filósofos como Rousseau y Montesquieu cuestionaban por qué un rey debía tener poder absoluto. Mientras tanto, Luis XVI se mostraba incapaz de tomar decisiones firmes para resolver la crisis.
Dato curioso: El famoso lema "Libertad, igualdad, fraternidad" viene directamente de las ideas ilustradas que tanto influyeron en los revolucionarios.










































