Asamblea Nacional Constituyente
Todo empezó el 14 de julio de 1789 con la famosa Toma de la Bastilla, que marcó el inicio oficial de la Revolución Francesa. Este momento histórico fue como el primer domino que cayó y desencadenó toda la transformación.
La Asamblea se puso manos a la obra y creó dos documentos súper importantes: la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano (que establecía los derechos básicos) y la Constitución de 1791. Imagínate el cambio: de la noche a la mañana se eliminaron la nobleza, los privilegios hereditarios y todo el sistema feudal.
Los jacobinos eran el grupo más radical de la época, liderados por Robespierre. Defendían a la pequeña y media burguesía y querían cambios más profundos que otros grupos políticos. Pedían soberanía nacional, sufragio universal y un estado fuerte.
💡 Dato curioso: La Constitución de 1791 estableció que "no existe en ninguna parte de Francia excepción del derecho común de los franceses" - esto era revolucionario para la época.




