El nacimiento de una revolución que cambiaría Europa
Imagínate vivir en una Francia donde el 95% de la población trabajaba para mantener a un pequeño 5% de privilegiados. Los campesinos cultivaban tierras ajenas y pagaban impuestos al rey, nobles e Iglesia, mientras que estos últimos no pagaban nada. Era una situación insostenible que explotó en 1789.
El Tercer Estado (campesinos, artesanos y burguesía) se cansó de esta injusticia. Cuando Luis XVI convocó los Estados Generales para aprobar reformas fiscales, los representantes del pueblo decidieron crear la Asamblea Nacional y votar por persona, no por estamento. El asalto a la Bastilla demostró que el pueblo podía derrotar al poder absoluto.
La Revolución francesa atravesó tres etapas principales: la monarquía constitucional (dirigida por la burguesía moderada), la república social (liderada por radicales y clases populares), y finalmente la república conservadora cuando la burguesía moderada recuperó el control.
¡Dato curioso! La toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 se celebra hasta hoy como el Día Nacional de Francia, ¡igual que nosotros celebramos el 12 de octubre!





