La época del nacionalismo y la unificación alemana
Durante el siglo XIX, el nacionalismo se convirtió en una fuerza imparable que redibujó Europa. La idea era simple pero poderosa: cada nación (con su lengua, cultura y tradiciones comunes) debería tener su propio estado.
Alemania antes de la unificación estaba fragmentada en 39 estados dentro de la Confederación Germánica. Prusia lideró el proceso creando primero una unión aduanera llamada Zöllverein en 1834, que unió económicamente a los estados alemanes.
El canciller prusiano Bismarck fue el cerebro de la unificación. Su estrategia fue brillante: tres guerras rápidas y calculadas. Primero se alió con Austria para arrebatar dos ducados a Dinamarca (1864), luego derrotó a Austria en Sadowa (1866), y finalmente venció a Francia en Sedán .
¡Dato curioso! Bismarck era conocido como el "Canciller de Hierro" por su política implacable de "sangre y hierro".
Con la victoria sobre Francia, nació el II Reich Alemán en 1871, convirtiéndose inmediatamente en la primera potencia industrial y militar de Europa. Alemania había logrado su sueño nacionalista.





































