El Antiguo Régimen: Un Sistema en Crisis
Imagínate vivir en una época donde tu posición social dependía únicamente de tu nacimiento, no de tu esfuerzo. Así era el Antiguo Régimen del siglo XVII, caracterizado por una economía agraria tradicional, una sociedad estamental y la monarquía absoluta.
La agricultura de subsistencia dominaba la economía europea. Los campesinos usaban técnicas tradicionales como el barbecho, pero los rendimientos eran bajísimos. Cuando el clima no acompañaba, se desataban crisis de subsistencia: malas cosechas, precios por las nubes, hambre y revueltas populares.
El poder estaba completamente concentrado. La nobleza y el clero poseían más de dos tercios de las tierras, que alquilaban a los campesinos. Gracias a la ley del mayorazgo, estas propiedades no se podían dividir, vender ni traspasar, manteniendo la riqueza siempre en las mismas manos.
💡 Dato clave: Esta rigidez del sistema impedía cualquier cambio social, creando un círculo vicioso que mantendría la desigualdad durante siglos.










