El Antiguo Régimen: Un Sistema de Privilegios
Imagínate vivir en una sociedad donde tu lugar en el mundo se decide por tu familia, no por tu talento. Eso era exactamente el Antiguo Régimen del siglo XVIII en Europa. Este sistema se basaba en tres pilares: una sociedad dividida en estamentos, una economía agraria y la monarquía absoluta.
La sociedad estamental funcionaba como una pirámide rígida. En la cima estaban los privilegiados: la nobleza y el clero, que no pagaban impuestos y tenían leyes especiales. La nobleza se dividía entre los grandes señores con enormes propiedades y la baja nobleza empobrecida.
El clero seguía el mismo patrón: obispos y arzobispos de familias nobles versus párrocos y monjes del pueblo común. Pero la mayoría de la población pertenecía al tercer estado: campesinos que trabajaban tierras ajenas y burgueses con dinero pero sin poder político.
Dato clave: Era casi imposible cambiar de estamento - tu sangre determinaba tu destino social.








































