Fundamentos del Enlace Químico
El enlace químico se representa mediante los diagramas de Lewis, donde colocamos el símbolo del elemento rodeado de puntos que representan sus electrones de valencia. Por ejemplo, el cloro (Cl) con 7 electrones en su última capa se representa con su símbolo y 7 puntos alrededor.
Los átomos tienden a alcanzar la estabilidad de los gases nobles, que poseen 8 electrones en su última capa (exceptuando el helio con 2). Esta tendencia se conoce como la regla del octeto. Los elementos pueden conseguirlo mediante dos mecanismos principales: cediendo o captando electrones (enlace iónico) o compartiendo pares de electrones (enlace covalente).
El enlace iónico ocurre entre elementos de electronegatividad muy diferente, normalmente entre metales (izquierda de la tabla periódica) y no metales (derecha). Un ejemplo clásico es el NaCl, donde el sodio cede un electrón al cloro, formándose los iones Na+ y Cl- que se atraen electrostáticamente. Los compuestos iónicos forman redes cristalinas donde cada ion está rodeado de iones de carga opuesta.
⚡ ¡Dato clave! La electrovalencia indica el número de electrones que un elemento gana o pierde al formar iones. Por ejemplo, el sodio tiene electrovalencia +1 y el cloro -1.
Los compuestos iónicos presentan características distintivas: son sólidos a temperatura ambiente, tienen puntos de fusión elevados, son duros pero quebradizos, y no conducen la electricidad en estado sólido (pero sí cuando están fundidos o en disolución).



























