El Modernismo: Arte y Belleza como Revolución
¿Te imaginas una literatura que fuera como un cuadro precioso lleno de colores y música? Eso es el modernismo, un movimiento que nace en Hispanoamérica hacia 1885 y llega a España de la mano de Rubén Darío. Los modernistas estaban hartos del materialismo burgués y decidieron crear algo completamente diferente.
Este movimiento bebe de dos fuentes francesas: el parnasianismo (obsesión por la perfección formal) y el simbolismo (importancia de los sentimientos y la intuición). Los temas modernistas son como un escaparate de emociones: angustia existencial, evasión hacia mundos exóticos, cosmopolitismo parisino, y una mezcla curiosa entre indigenismo americano y defensa de lo español.
La clave del modernismo está en su lema: "arte por el arte". Usan un lenguaje refinado y colorista, lleno de cultismos, neologismos y extranjerismos. Todo debe sonar musical y sugerente, por eso innovan con métricas como el alejandrino y el dodecasílabo.
Rubén Darío marca tres etapas: Azul (1888) inicia el movimiento, Prosas profanas (1896) alcanza la plenitud sensorial, y Cantos de vida y esperanza (1905) influye decisivamente en España con un tono más íntimo y reflexivo.
¡Recuerda! En España el modernismo fue menos exótico y más intimista. Fíjate en Manuel Machado, el primer Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.



































