El gran cambio: del Realismo a la Literatura Finisecular
A principios del siglo XX, los escritores jóvenes estaban hartos del Realismo y el Naturalismo del siglo anterior. Ya no querían copiar la realidad exacta con descripciones minuciosas de lugares y personajes típicos.
El Modernismo fue el primer movimiento que cambió las reglas del juego. Los autores como Rubén Darío y Valle-Inclán buscaban nuevas formas de expresión porque estaban molestos con su época y la asociaban con la burguesía.
En España, este movimiento evolucionó hacia algo aún más interesante: la Generación del 98. El año clave fue 1902, cuando se publicaron cuatro obras que rompieron completamente con el realismo: La voluntad de Azorín, Amor y Pedagogía de Unamuno, Camino de perfección de Baroja y Sonata de Otoño de Valle-Inclán.
¡Ojo! La crisis de valores de finales del siglo XIX fue perfecta para que estos autores propusieran una regeneración moral y cultural de España.





































