Novela española hasta 1939: El Grupo del 98
La narrativa de la Generación del 98 surge como respuesta a la sensación de crisis y decadencia cultural en España. Estos autores rechazaron el Realismo y el Racionalismo positivista para crear un nuevo modelo novelístico centrado en la interioridad de los personajes más que en los acontecimientos externos.
Miguel de Unamuno, profesor de la Universidad de Salamanca, destacó tanto en novela como en ensayo. Sus obras novelísticas como "Niebla" o "La tía Tula" se caracterizan por la desnudez narrativa y la ausencia de hilo argumental convencional. En sus ensayos exploró temas existenciales como la inmortalidad y el sentido de la vida.
Pío Baroja desarrolló una narrativa marcada por el pesimismo, con protagonistas individualistas. Su estilo destaca por ser sencillo y preciso, dando importancia a la acción y a la evolución de los personajes. Entre sus obras más importantes están las trilogías "Tierra Vasca" y "La raza".
💡 Estos autores comparten una preocupación por la situación española, pero cada uno desarrolló un estilo muy personal: desde la experimentación formal de Unamuno hasta el impresionismo de Azorín o la evolución de Valle-Inclán hacia el esperpento.
Valle-Inclán evolucionó desde una primera etapa modernista (visible en las "Sonatas") hasta crear el "esperpento", un estilo caracterizado por la deformación grotesca de la realidad en obras como "Tirano Banderas". Otros autores importantes fueron Azorín con su estilo impresionista, y escritoras como Concha Espina y Carmen de Burgos, que abordaron temas sociales y femeninos.



