El Novecentismo: Construir en lugar de lamentarse
¿Te imaginas un grupo de escritores que, en lugar de quejarse de los problemas de España, decidiera proponer soluciones concretas? Eso es exactamente lo que hizo la Generación del 14 o Novecentismo.
Estos autores, nacidos hacia 1880, heredaron de la Generación del 98 la preocupación por España, pero con una diferencia clave: adoptaron una actitud constructiva. No querían limitarse a criticar; querían modernizar el país siguiendo criterios de racionalidad y eficacia. Su lema podría ser "educación, ciencia y progreso", tomando a Europa como modelo.
José Ortega y Gasset fue el ensayista más brillante del movimiento. En obras como Meditaciones del Quijote (1914) desarrolló sus ideas sobre la necesidad de unas élites intelectuales que modernizaran España. El ensayo se convirtió en su arma favorita para expresar estas propuestas sociales y políticas.
En narrativa destacaron Ramón Pérez de Ayala, que mezcló novela con ensayo en obras como AMDG (1920), y Gabriel Miró, maestro de la prosa descriptiva y sensorial en El obispo leproso (1926).
¡Ojo con esto! El Novecentismo marca el paso de la crítica destructiva a la propuesta constructiva en la literatura española.









