El contexto y la poesía medieval
La literatura medieval surge en un contexto histórico donde prevalecen los ideales religiosos y caballerescos, con una sociedad dividida en tres estamentos: nobleza, clero y campesinado. La convivencia de tres comunidades étnico-religiosas y los conflictos entre monarquía y nobleza definieron el panorama cultural.
En la poesía medieval encontramos dos grandes vertientes. La poesía popular-tradicional se caracteriza por ser anónima, colectiva y transmitida oralmente, mientras que la poesía culta tiene autor conocido y naturaleza escrita. Ambas pueden expresarse como lírica (sentimientos personales) o narrativa (relato de acontecimientos).
La lírica popular tradicional presenta tres manifestaciones principales: las jarchas (siglo XI) escritas en mozárabe, las cantigas de amigo (siglo XII) en galaicoportugués, y los villancicos (siglo XV) en castellano. Todas comparten la temática de la queja amorosa femenina, aunque con diferencias estilísticas y estructurales.
💡 Las jarchas son consideradas las primeras manifestaciones líricas en lengua romance de la península ibérica, demostrando que la expresión poética popular existía mucho antes de los registros escritos formales.
En la poesía narrativa destacan dos tradiciones: el mester de clerecía (cultivado por hombres doctos con conocimientos latino-eclesiásticos) y el mester de juglaría (arte lúdico y espontáneo de los juglares, individuos errantes que informaban y entretenían por dinero).




