Marco histórico, cultural y características literarias del siglo XV
¿Te imaginas vivir en una época donde todo está cambiando? Eso es exactamente lo que pasó en el siglo XV, un período de transición brutal entre la Edad Media y la Edad Moderna. Durante los primeros años hubo guerras civiles constantes, rebeliones nobiliarias y un caos generalizado bajo los Trastámara.
Todo cambió cuando llegaron los Reyes Católicos en el último tercio del siglo. Estos reyes no se anduvieron con tonterías: unieron Castilla y Aragón, terminaron con el feudalismo, completaron la Reconquista en 1492 y expulsaron a los judíos. También crearon la Inquisición, lo que aumentó las tensiones religiosas que ya existían entre cristianos, musulmanes y judíos.
La cultura experimentó una revolución gracias al humanismo, que llegó desde Italia. Esta corriente puso al ser humano en el centro, revalorizó la cultura clásica grecolatina y las lenguas vulgares como el castellano. La invención de la imprenta fue clave: por primera vez los libros no eran solo para nobles y religiosos.
La literatura del siglo XV es una mezcla perfecta entre lo medieval (temas caballerescos, alegorías, amor cortés) y lo renacentista (búsqueda de la fama, estilo culto latinizante, influencia de Dante, Petrarca y Boccaccio). Es como tener lo mejor de dos mundos en una sola época.
💡 Recuerda: El siglo XV es fundamentalmente de transición. Siempre piensa en "mezcla" cuando estudies esta época.








































