La Prehistoria en la Península Ibérica
La Prehistoria es mucho más emocionante de lo que parece: abarca desde los primeros humanos hasta la invención de la escritura. Este período se divide en tres etapas que marcaron la evolución de nuestros antepasados.
Durante el Paleolítico, pequeños grupos nómadas de máximo 50 personas vivían de la caza y la recolección. En el Paleolítico Inferior aparecieron los primeros homínidos como el Homo antecessor en Atapuerca. Más tarde, el H. Neanderthalensis dominó el fuego y desarrolló herramientas más sofisticadas, incluso enterraba a sus muertos.
El Homo sapiens llegó durante el Paleolítico Superior y revolucionó el arte con las famosas pinturas rupestres policromadas en cuevas, representando bisontes, caballos y mamuts. Durante el Mesolítico aparece el arte levantino con figuras esquemáticas que muestran escenas de caza y rituales.
¡Dato curioso! Las pinturas de Altamira son tan perfectas que inicialmente los arqueólogos pensaron que eran falsas.
El Neolítico trajo la agricultura y ganadería, dando lugar al sedentarismo y nuevas tecnologías como la cerámica, la rueda y el tejido.



