La unión dinástica y la Guerra Civil Castellana
La España que conocemos nació de una guerra civil brutal en el siglo XV. Todo empezó con Enrique IV "el Impotente", un rey débil cuya hija Juana fue apodada despectivamente "la Beltraneja" porque muchos creían que su verdadero padre era el favorito del rey, Beltrán de la Cueva.
La nobleza, harta de Enrique, montó en 1465 la Farsa de Ávila, donde literalmente "destronaron" una muñeca que representaba al rey para proclamar a su hermano Alfonso. Cuando Alfonso murió en 1468, su hermana Isabel se convirtió en la heredera, pero con una condición: casarse con quien eligiera Enrique.
Isabel se rebeló y se casó con Fernando de Aragón en 1469, creando una alianza poderosa. A la muerte de Enrique en 1474, estalló la guerra civil definitiva: Isabel contra Juana "la Beltraneja" (apoyada por Portugal). Isabel ganó en 1479 con el Tratado de Alcáçovas.
Dato clave: La monarquía hispánica fue una unión dinástica de dos coronas, no un estado unificado. Cada territorio mantuvo sus leyes, moneda e instituciones propias.





