La Segunda Revolución Industrial: Definición y Características
¿Te imaginas vivir sin electricidad, coches o teléfonos? Pues todo esto llegó con la Segunda Revolución Industrial entre 1870 y 1914. Básicamente fue una época de cambios tecnológicos brutales que transformó la vida de las personas para siempre.
Las causas principales fueron la acumulación de dinero de los burgueses (capitalismo financiero), la expansión colonial que daba materias primas baratas, y nuevas técnicas como la línea de ensamblaje que permitía producir en masa. Todo se basaba en los avances de la Primera Revolución Industrial.
Lo más revolucionario fueron las nuevas fuentes de energía: la electricidad cambió la iluminación y el transporte, el petróleo impulsó los primeros coches, y el gas natural se usó como combustible. También aparecieron materiales como el acero inoxidable y el hormigón moderno.
Las industrias punteras fueron la metalúrgica (por la demanda de metales) y la química, que creó explosivos, fertilizantes y productos sanitarios. Estas industrias impulsaron otras como la automovilística o la farmacéutica.
Dato clave: La electricidad no solo cambió cómo trabajábamos, sino también cómo nos divertíamos - ¡imagínate el impacto del cine!































