El Nacionalismo y las Unificaciones
¿Sabías que países como Alemania e Italia no existían tal como los conoces hasta hace apenas 150 años? El nacionalismo fue la ideología que cambió el mapa de Europa durante el siglo XIX. Básicamente, defendía que cada nación debería tener su propio estado.
Surgió durante la Revolución Francesa y se expandió por Europa con dos ideas principales. La concepción liberal (defendida por Mazzini) creía que la nación se formaba por la voluntad de las personas. Por otro lado, la concepción idealista (de Herder) pensaba que cada pueblo tenía su propia cultura o "espíritu nacional".
La unificación alemana fue liderada por Prusia y su astuto canciller Otto von Bismarck. A través de tres guerras estratégicas (contra Dinamarca, Austria y Francia), Prusia logró unir todos los territorios alemanes. En 1871, Guillermo I fue proclamado emperador del II Reich en Versalles.
Italia siguió un camino parecido con el Risorgimento. El reino de Piamonte-Cerdeña, bajo Víctor Manuel II y Cavour, lideró el proceso. Mientras tanto, Garibaldi y sus famosos "camisas rojas" conquistaron el sur. En 1861 nació el reino de Italia, completándose la unificación con Roma en 1870.
¡Dato curioso! El papa se negó a reconocer la pérdida de sus territorios, creando la "cuestión romana" que no se resolvió hasta 1929 con los Tratados de Letrán.






































