La Europa del Antiguo Régimen: Población y Economía
Durante el Antiguo Régimen, la vida en Europa giraba en torno a la agricultura y las tasas de natalidad y mortalidad eran altísimas. En el siglo XVIII todo cambió: menos guerras, menos epidemias y mejor alimentación hicieron que la población creciera como nunca antes.
La economía preindustrial dependía totalmente del sector primario. Dos sistemas dominaban la agricultura: los campos abiertos (terrenos sin vallas para cultivar cereales) y los cercamientos (parcelas valladas con cultivos variados). La productividad era bajísima debido al atraso tecnológico.
El régimen señorial aplastaba económicamente a los campesinos. Tenían que pagar impuestos al rey, rentas a los señores feudales y el diezmo a la Iglesia. No es de extrañar que hubiera tantas revueltas campesinas durante esta época.
¡Dato curioso! Los campesinos llegaban a entregar hasta el 80% de sus cosechas en impuestos y rentas.
La industria funcionaba a través de gremios en las ciudades, pero desde el siglo XVII apareció el domestic system: los capitalistas repartían materias primas por las casas para que las familias trabajaran desde sus hogares.




