Siglo XVII: Guerras y Poder Absoluto
La Guerra de los Treinta Años empezó como una pelea religiosa entre católicos y protestantes en el Sacro Imperio, pero acabó siendo una lucha épica por el poder en toda Europa. Lo que comenzó con nobles protestantes rebelándose en Bohemia se convirtió en un conflicto masivo donde España, Francia y Suecia lucharon por sus intereses.
La Paz de Westfalia (1648) lo cambió todo: debilitó el poder del emperador alemán, permitió mayor libertad religiosa y España tuvo que reconocer la independencia de los Países Bajos. Francia y Suecia salieron como las nuevas potencias, mientras los Habsburgo perdieron fuerza.
Luis XIV de Francia , el famoso "Rey Sol", perfeccionó la monarquía absoluta. Su lema "El Estado soy yo" lo resume todo: concentró los poderes legislativo, jurídico y judicial en sus manos. Creía que Dios le había dado el derecho divino de gobernar sin límites del Parlamento.
¡Dato curioso! Luis XIV construyó el palacio de Versalles para tener controlados a todos los nobles franceses en un mismo lugar.











