Revolución Rusa: Orígenes y Desarrollo
La Rusia de 1900 era un país de extremos donde la mayoría vivía en la pobreza trabajando en el campo mientras el zar Nicolás II mantenía un poder absoluto. El descontento popular ya se había manifestado en la Revolución de 1905, cuando tras una brutal represión de manifestantes pacíficos, el zar prometió cambios que nunca llegaron a concretarse completamente.
Las causas principales de la Revolución fueron múltiples: la pobreza extrema que afectaba a la mayoría de la población, las derrotas y hambrunas provocadas por la Primera Guerra Mundial, la creciente influencia de grupos revolucionarios como los bolcheviques, y la incapacidad del gobierno zarista para resolver los problemas del país.
En febrero de 1917, estalló la primera fase revolucionaria con grandes protestas en Petrogrado (actual San Petersburgo) por la falta de alimentos y las pésimas condiciones de vida. El zar Nicolás II se vio obligado a abdicar al perder el apoyo popular y de los soldados, estableciéndose un Gobierno Provisional que no logró resolver los problemas fundamentales ni retirar a Rusia de la guerra.
💡 ¡Dato curioso! Tras la Revolución, Rusia cambió del calendario juliano al gregoriano, lo que provocó que "saltaran" 13 días en el calendario y muchas personas tuvieran que cambiar sus fechas de cumpleaños.
La culminación llegó con la Revolución de Octubre, cuando los bolcheviques liderados por Lenin tomaron el poder derrocando al Gobierno Provisional. Esta acción desencadenó una sangrienta Guerra Civil y llevó a la creación de la Unión Soviética en 1922, transformando radicalmente la sociedad rusa y ejerciendo una enorme influencia en movimientos revolucionarios de todo el mundo.



