La Restauración: Vuelta al Pasado
¿Te imaginas que después de una gran revolución todo volviera a ser como antes? Eso es exactamente lo que intentaron hacer los europeos tras derrotar a Napoleón.
La Restauración se basó en tres ideas principales: el legitimismo monárquico (solo los reyes legítimos podían gobernar), el sistema absolutista (sin constituciones ni leyes liberales) y la responsabilidad internacional (todos los países grandes se unían contra las revoluciones). En España regresó Fernando VII, el rey absolutista.
El Congreso de Viena rediseñó Europa completamente. Francia perdió todos sus territorios conquistados, se crearon estados-tapón alrededor suyo para controlarla, y las grandes potencias se repartieron el botín. Prusia se quedó con territorios alemanes, Rusia con Polonia, Austria con el norte de Italia.
¡Dato curioso! Reino Unido no quería territorios grandes, sino islas estratégicas como Malta para controlar el comercio marítimo.
Para mantener este orden se formó la Santa Alianza entre Prusia, Rusia y Austria, que después se convirtió en la Quíntuple Alianza incluyendo a Reino Unido y Francia. Su misión: acabar con cualquier revolución liberal.





