Características del Antiguo Régimen
Imagínate vivir en una época donde tu posición social dependía de dónde nacieras y el rey tenía poder absoluto. Eso era el Antiguo Régimen, un sistema que funcionó así durante siglos hasta finales del siglo XVIII.
La baja demografía era brutal: por cada niño que nacía, muchos morían antes de cumplir los 5 años. Las guerras, epidemias y crisis de subsistencia mantenían la población siempre en números bajos. La vida era dura y corta para la mayoría.
Políticamente reinaba la monarquía absoluta. El rey concentraba todo el poder (legislativo, ejecutivo y judicial) y lo justificaba diciendo que Dios se lo había dado directamente. Luis XIV de Francia lo resumía perfectamente: "El Estado soy yo".
La sociedad estamental dividía a las personas en tres grupos rígidos: nobleza, clero y tercer estado. No importaba lo inteligente o trabajador que fueras, si nacías campesino, campesino te quedabas. La economía agraria dependía casi exclusivamente de la agricultura, con poca innovación tecnológica.
💡 Dato curioso: La cultura teocéntrica hacía que la religión controlara todos los aspectos de la vida, desde la educación hasta las leyes.
Todo esto cambió cuando llegaron las nuevas ideas de la Ilustración, que promovían la razón, la ciencia y el progreso. La Revolución Francesa fue el punto de inflexión que acabó con este sistema para siempre.











































