La Ruptura del Mare Nostrum
Imagínate el Mar Mediterráneo como el centro de un imperio gigantesco. Los romanos lo llamaban Mare Nostrum (nuestro mar) porque controlaban todas sus costas. Durante siglos, estas tierras estuvieron unidas bajo un mismo gobierno, hablando latín y compartiendo leyes, moneda y estilo de vida.
Desde el año 395, el Imperio se dividió en dos partes: Oriente y Occidente. Esta división fue clave para entender lo que pasó después. Una red de ciudades y calzadas conectaba todo el territorio, facilitando el comercio y la comunicación.
Sin embargo, esta unidad no duró para siempre. A finales del siglo V, todo este mundo se fragmentó en diferentes civilizaciones que ya no tenían nada que ver entre sí.
💡 Dato curioso: Los romanos tardaron siglos en construir su imperio, pero solo unas décadas en perderlo.




































