El Estallido de la Revolución
Imagínate vivir en un país donde solo tú pagas impuestos mientras los ricos viven de lujo sin aportar nada. Eso era Francia en el siglo XVIII: campesinos y burgueses pagaban todo mientras nobles y clérigos vivían sin preocupaciones.
La situación se volvió insostenible cuando el rey Luis XVI necesitaba dinero desesperadamente en 1788. Su única opción era que los privilegiados también pagaran impuestos, pero ellos se negaron rotundamente.
El Tercer Estado (el pueblo) se reunió en los Estados Generales y pidió igualdad ante la ley y soberanía nacional. Como los nobles y el clero les dijeron que no, decidieron formar su propia Asamblea Nacional en Versalles.
El momento épico llegó el 14 de julio de 1789 cuando el pueblo de París asaltó la Bastilla, la prisión símbolo del poder absoluto del rey. Ese día cambió todo para siempre.
¡Dato curioso! El asalto a la Bastilla es tan importante que se celebra como fiesta nacional francesa hasta hoy.






