Del Consulado al Imperio Napoleónico
¿Sabías que Napoleón cambió las reglas del juego político para siempre? En 1799, este corso nacido en 1769 se proclamó Cónsul y estableció un sistema donde lo que importaba no era tu apellido o fortuna, sino tus méritos en la guerra. Esta idea revolucionaria se llamaba meritocracia.
Su gobierno centralista controlaba todo Francia a través de prefectos y funcionarios. Aunque limitó el sufragio, introdujo el plebiscito, una votación popular donde la gente podía decidir sobre propuestas importantes.
Napoleón tuvo que enfrentarse a dos enemigos internos: los realistas (que apoyaban al rey) y los jacobinos (que querían recuperar el poder revolucionario). Los primeros acabaron apoyándole, mientras que los segundos fueron brutalmente reprimidos.
Dato clave: El Concordato de 1801 con la Iglesia fue fundamental para estabilizar Francia, ya que ambas partes se reconocían mutuamente.




