El Inicio de la Crisis del Imperio Romano
A partir del siglo III, Roma empezó a tambalearse como un gigante con los pies de barro. Todo lo que había funcionado durante siglos comenzó a fallar al mismo tiempo.
Políticamente, el poder se concentró demasiado en el emperador, pero la burocracia (los funcionarios públicos) se volvió más complicada y jerárquica. Imagínate intentar manejar un imperio gigantesco con un sistema cada vez más lento y confuso.
Los ataques en las fronteras se multiplicaron como nunca antes. Los pueblos germánicos presionaban desde Europa y los persas desde Asia, convirtiendo las fronteras en campos de batalla constantes.
¿Sabías que...? El Imperio Romano era tan extenso que iba desde Inglaterra hasta el norte de África, lo que hacía imposible defenderlo completamente.







