Sociedad del Antiguo Régimen
Imagínate vivir en una época donde tu futuro estaba determinado desde el momento en que nacías. La sociedad estamental del Antiguo Régimen funcionaba exactamente así, dividida en tres grupos cerrados y rígidos.
La nobleza ocupaba la cúspide social sin pagar impuestos y controlando los mejores puestos. La alta nobleza vivía de lujo con sus enormes propiedades, mientras que la baja nobleza, aunque mantenía su estatus, a menudo tenía problemas económicos y buscaba aliarse con burgueses ricos.
El clero también disfrutaba de privilegios fiscales, pero había enormes diferencias internas. El alto clero (obispos y cardenales) provenía de familias nobles, mientras que el bajo clero (sacerdotes y monjas) nacía del pueblo llano y vivía modestamente.
El tercer estado incluía a la mayoría de la población y cargaba con todos los impuestos. Los campesinos trabajaban tierras ajenas como jornaleros, muchas veces sin libertad para marcharse. La burguesía, formada por comerciantes y artesanos, aunque algunos eran prósperos, tenía muy poco poder político.
¡Dato curioso! Un campesino pagaba impuestos al rey, al clero (el diezmo) y a su señor feudal, ¡mientras que nobles y clérigos no pagaban nada al Estado!
Economía del Antiguo Régimen
La economía giraba principalmente en torno a la agricultura de subsistencia, centrada en cereales. Las malas cosechas podían provocar terribles hambrunas que afectaban a toda la población.










































