El Antiguo Régimen: Una Sociedad de Privilegios
Imagínate vivir en una época donde tu lugar en la sociedad se decidía al nacer y no podías cambiarlo. La sociedad estamental funcionaba exactamente así, dividiendo a las personas en grupos cerrados con diferentes privilegios.
Los privilegiados (nobleza y clero) no pagaban impuestos y tenían derechos especiales como propietarios de tierras. La nobleza se heredaba de padres a hijos, mientras que para pertenecer a la Iglesia solo tenías que ingresar en ella.
El tercer estado o no privilegiados incluía desde la burguesía hasta los campesinos y marginados. Estos sí pagaban impuestos y trabajaban para mantener a toda la sociedad. La diferencia era brutal: mientras los privilegiados morían ejecutados "rápidamente" (decapitación), los no privilegiados sufrían la horca.
¡Dato curioso! Para ser noble tenías que nacer noble, pero cualquiera podía unirse al clero. ¡Era una de las pocas formas de ascender socialmente!











