La vida de San Agustín: De rebelde a santo
Imagínate crecer en una casa donde tu madre es cristiana devota y tu padre es pagano. Eso le pasó a Agustín de Hipona , y esa tensión marcó toda su vida.
De joven era un auténtico rebelde que vivía sin preocupaciones. Todo cambió cuando leyó a Cicerón y descubrió su pasión por la sabiduría. Primero siguió el maniqueísmo (una religión que veía el mundo como una lucha entre el bien y el mal), luego se volvió escéptico, pero finalmente encontró su camino gracias a Plotinio y el neoplatonismo.
La filosofía neoplatónica le dio las herramientas para entender el cristianismo de forma racional. Se convirtió en el año 387 y desde entonces dedicó su vida a defender la fe cristiana a través de sus escritos. Su obra más famosa, "La Ciudad de Dios", la escribió para demostrar que el cristianismo no tenía la culpa de la caída de Roma.
¡Dato curioso! Agustín fue el primero en hacer que el platonismo cristiano tuviera sentido filosófico, convirtiéndose en el pensador más influyente de la Edad Media.





