Los Primeros Filósofos: Monistas y Dualistas
¿Te has preguntado alguna vez de qué está hecho todo lo que te rodea? Los primeros filósofos griegos también se hicieron esta pregunta y sus respuestas fueron sorprendentes.
Los filósofos monistas creían que todo procedía de un solo elemento. Tales de Mileto pensaba que era el agua, mientras que Anaximandro propuso el apeiron (algo indeterminado e ilimitado que no podemos ver). Anaxímenes volvió a un elemento concreto: el aire, pero con cierta indeterminación.
Heráclito de Éfeso eligió el fuego y desarrolló una idea revolucionaria: todo cambia constantemente. Su famosa frase "todo fluye" refleja que la realidad está en constante devenir (cambio).
Por el contrario, Parménides de Elea defendía lo opuesto: "el ser es y el no ser no es", argumentando que el cambio es imposible. Pitágoras de Samos introdujo las matemáticas como principio, estableciendo la dualidad entre lo par y lo impar.
💡 Recuerda: Los jónicos (como Tales y Heráclito) se basaban en los sentidos y elementos concretos, mientras que los itálicos (Parménides y Pitágoras) eran más abstractos y tenían influencia religiosa.



