Cuestiones iniciales sobre el origen de la filosofía
Imagínate siendo el primer humano que se siente "extraño" ante el mundo. A diferencia de los animales, que tienen instintos para sobrevivir, nosotros llegamos indefensos y tenemos que preguntarnos todo: ¿por qué pasan las cosas? ¿de qué está hecho el mundo? ¿qué pasa cuando morimos?
Esta sensación de extrañamiento es clave - solo cuando te sientes fuera de lugar puedes pararte a observar y cuestionar la realidad. Si todo fuera fácil y estuviéramos perfectamente adaptados, jamás habríamos desarrollado la filosofía.
Las preguntas fundamentales nacen de dos condiciones: la ignorancia (no saber qué pasa) y la necesidad urgente (necesitar respuestas para sobrevivir). Cuando se dan ambas, cualquier explicación es bienvenida, por disparatada que sea.
¡Dato curioso! Cuando antropomorfizamos (darle características humanas a cosas que no lo son), estamos haciendo exactamente lo que hacían los antiguos con sus dioses.









