El punto de partida: enunciados y textos
Antes de construir textos geniales, necesitas dominar los enunciados. Son como los ladrillos de la comunicación: las unidades más pequeñas que transmiten un mensaje completo.
Tienes dos tipos para elegir. Los enunciados oracionales llevan verbo y siguen la estructura sujeto-predicado ("¿Vienes mañana?"). Los enunciados no oracionales van directos al grano sin verbo ("¡Genial!", "¡Qué rollo!").
Un texto es simplemente uno o varios enunciados que juntos transmiten un mensaje con sentido completo. La clave está en que tenga coherencia y cohesión - las dos propiedades que hacen que tu mensaje llegue claro.
¡Ojo! Un simple "¡Hola!" puede ser un texto completo si transmite el mensaje que quieres dar.









































