El proceso de la comunicación
La comunicación es un intercambio intencionado de información con el objetivo de provocar una reacción en quien recibe el mensaje. Cuando comunicamos, no solo transmitimos datos, sino que también esperamos lograr algo con esa transmisión.
La intención comunicativa es el objetivo que persigue el emisor y condiciona todo el proceso. Este proceso comienza cuando el emisor identifica su objetivo, analiza el contexto (considerando el receptor, la relación y el lugar) y finalmente codifica su intención en un mensaje usando diversos recursos.
En todo acto comunicativo encontramos información de dos tipos: la información explícita (lo que comunicamos directamente) y la información implícita (lo que esperamos que el receptor entienda sin decirlo expresamente). El éxito comunicativo se produce cuando el receptor capta correctamente la intención del emisor.
💡 Para comunicar eficazmente, es importante tener en cuenta tanto lo que dices explícitamente como lo que sugieres implícitamente. A veces lo no dicho comunica más que las propias palabras.
Los elementos de la comunicación incluyen: el emisor (quien produce el mensaje), el receptor (quien lo recibe), el referente (tema o asunto), el mensaje (información transmitida), el código (sistema de signos usado), el canal (medio físico) y la situación (circunstancias del acto comunicativo). Cuando existen dificultades en la transmisión hablamos de ruido, mientras que la redundancia es la repetición que asegura la comprensión del mensaje.











