Estructura y Personajes
La acción vertebradora es el proceso por el cual Tomás (y tú como espectador) descubres la verdad. El espacio y tiempo son intencionalmente imprecisos para crear esa sensación de universalidad.
La estructura tiene dos cuadros: el primero plantea la alucinación de forma lenta y reflexiva, mientras que el segundo es más rápido y revelador. La obra es circular (eterno retorno de Nietzsche): comienza y termina con la misma música y seis presos.
Los personajes se dividen en dos grupos claros. Las víctimas tienen nombre propio: Tomás distorsiona la realidad por trauma, Asel aporta experiencia, Tulio es el contrapunto pesimista, Lino permanece neutral, Max mantiene el buen humor, y Berta representa la vida que se quiere recuperar.
Los opresores carecen de nombre porque representan la universalización del sistema opresor. Todos los verdugos son iguales, pero cada víctima sufre de forma diferente.
Dato clave: El hombre/enfermo simboliza la humanidad oprimida y exterminada.