Anatomía del Sistema Digestivo
¿Te has preguntado qué pasa con la comida después de tragarla? El sistema digestivo es un tubo súper largo (¡unos 10 metros en total!) que va desde tu boca hasta el ano, transformando todo lo que comes mediante la digestión.
Tu boca es donde empieza la magia: los dientes trituran, la lengua mezcla con saliva y listo para tragar. La faringe tiene un truco genial: la epiglotis actúa como una puerta que impide que la comida se vaya por donde no debe (hacia los pulmones).
El esófago es como un tobogán muscular de 25 cm que empuja la comida hasta el estómago usando movimientos peristálticos. El estómago es un saco súper musculoso con dos válvulas: el cardias (entrada) y el píloro (salida).
El intestino delgado es el campeón de la digestión con sus 7-8 metros divididos en duodeno, yeyuno e íleon. El intestino grueso es más corto (1,5 metros) pero más ancho, y termina en el ano para expulsar los desechos.
Dato curioso: Si estiraras todo tu tubo digestivo, sería más largo que tu habitación.

































