El viaje comienza: de la boca al estómago
Tu boca es mucho más que una simple entrada para la comida. Tus 32 dientes tienen trabajos específicos: los incisivos cortan, los caninos desgarran, los premolares trituran y los molares muelen. Mientras masticas, tu saliva (producida por las glándulas salivales) empieza a descomponer los hidratos de carbono.
La lengua mezcla todo creando el bolo alimenticio, que después es tragado y pasa por la faringe. Aquí la epiglotis actúa como un guardián que se cierra para evitar que la comida vaya a tus pulmones en lugar de al estómago.
El esófago funciona como un tobogán muscular que empuja el bolo hacia abajo con movimientos llamados peristálticos. Una vez en el estómago, los jugos gástricos empiezan a descomponer las proteínas mientras los músculos mezclan todo, transformando el bolo en quimo.
💡 Dato curioso: Tu estómago puede expandirse hasta 50 veces su tamaño vacío cuando comes mucho.
































