Tejidos epiteliales: los guardianes del cuerpo
Los tejidos epiteliales son como las murallas de un castillo: protegen tu cuerpo del exterior y controlan qué entra y qué sale. Están formados por epiteliocitos, células muy organizadas que se mantienen unidas formando barreras protectoras.
Hay dos tipos principales que debes conocer. El epitelio de revestimiento cubre tanto el exterior de tu cuerpo (como la piel) como el interior de órganos y cavidades. Puede ser simple (una sola capa) o estratificado (varias capas), dependiendo de cuánta protección necesite la zona.
El epitelio glandular se especializa en producir y secretar sustancias. Las glándulas exocrinas liberan sus productos hacia el exterior (como las glándulas sudoríparas), las endocrinas secretan hormonas directamente a la sangre, y las mixtas como el páncreas hacen ambas cosas.
💡 Dato clave: Los tejidos epiteliales no tienen vasos sanguíneos propios, por eso se nutren a través del tejido conectivo que está debajo.









