Los textos expositivos escritos
¿Te has fijado en que todos los artículos informativos siguen un patrón similar? Los textos expositivos tienen una estructura súper clara que facilita la comprensión. Empiezan con una introducción que presenta el tema, siguen con el desarrollo donde explican todo de forma ordenada, y terminan con una conclusión que resume lo más importante.
Lo que hace especiales a estos textos son tres características clave: objetividad, claridad y orden. No incluyen opiniones personales del autor, usan un lenguaje fácil de entender y organizan las ideas de forma lógica. Además, emplean verbos en tercera persona y presente, definiciones claras y conectores que unen las ideas.
Dependiendo de quién va a leerlos, pueden ser divulgativos (como los artículos de National Geographic, con lenguaje sencillo) o especializados (como textos médicos, con vocabulario técnico). Los especializados suelen incluir muchas definiciones con descriptor, función y detalles adicionales.
💡 Truco clave: Cuando tengas que escribir un texto expositivo, piensa primero en tu público. ¿Es tu profe de ciencias o tus compañeros de clase? Eso determinará qué lenguaje usar.
En los textos científicos encontrarás dos elementos importantes: las clasificaciones (que responden a "¿cuántas clases hay?") y las explicaciones (que responden a "¿por qué?" o "¿cómo?").