Sociedad, cultura y características literarias del Romanticismo
El Romanticismo nació en Alemania e Inglaterra como respuesta al racionalismo del siglo anterior. Los acontecimientos históricos que marcaron su desarrollo fueron la Revolución francesa, las guerras napoleónicas y la lucha entre absolutistas y liberales en España.
Durante el reinado de Fernando VII, el desarrollo cultural español se vio frenado por el absolutismo. Muchos intelectuales liberales fueron perseguidos y tuvieron que exiliarse. Solo tras su muerte, con Isabel II, el Romanticismo pudo arraigarse definitivamente en nuestro país.
Las características principales del movimiento romántico incluyen la exaltación del yo individual, la rebelión contra las normas, el deseo de libertad, el pesimismo ante la existencia y la admiración por la naturaleza. Los románticos huían de la realidad refugiándose en épocas pasadas, especialmente la Edad Media.
💡 El Romanticismo español no fue solo un movimiento artístico, sino también una forma de protestar contra el absolutismo que oprimía la libertad de expresión y el desarrollo cultural del país.
La poesía y el teatro fueron los géneros más cultivados, mientras que la prosa perdió protagonismo. En el primer Romanticismo, los poetas como Espronceda usaban un lenguaje grandilocuente y sonoro, mezclando versos y estrofas libremente (polimetría).




































